Otoño en Neuquen
4 06 2008ATARDECER:
Al caer la tarde
la ciudad se tiñe de añil,
un olor recordado invade el aire
y en la soledad de un pecho muere
la débil luz de la palabra.
Nadie habita las sombras,
nadie escucha la lluvia
que gota a gota retumba
en el tambor callado de la noche,
en el sabor sediento de una noche azul y pálida.
Atravesando aceras de mil
corazones abrasados
abrazados al abismo
incierto de la niebla,
aparecen los últimos vestigios
insinuantes del día,
de un día amargo
o tal vez feliz
que deja paso a la noche,
a una noche cálida y febril
ávida de trasgos y sirenas.
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
Imagenes por: Fede Q.






















Comentarios recientes